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Actualizado el 10 de octubre de 2026 · 2 min de lectura

Naturaleza · Amazonía

Las palmeras caminantes de Ecuador: ¿mito o realidad?

En la Amazonía ecuatoriana, cerca del Parque Nacional Sumaco, crece una palma cuyas raíces parecen piernas. Los guías turísticos cuentan que puede «caminar» varios metros al año — la ciencia midió lo contrario. Esto es lo que sabemos de la Socratea exorrhiza.

Las palmeras caminantes de Ecuador: ¿mito o realidad?
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En la Amazonía ecuatoriana, especialmente alrededor del Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, crece una palma de aspecto inconfundible: la Socratea exorrhiza, conocida como «palmera caminante» o cashapona. Su tronco delgado no toca el suelo — se sostiene sobre un cono de raíces curvas que recuerda al armazón de una choza.

¿De dónde sale la leyenda de que camina?

Los guías locales cuentan una historia que encanta a los turistas: si a la palmera no le gusta la luz o el suelo donde nació, «camina» hacia un lugar mejor. Un lado de raíces crecería mientras el otro muere, y así —según la leyenda— el árbol avanzaría hasta 20 metros por año. Nadie ha medido esa cifra: es el número que repiten los guías, no un dato científico.

¿Qué encontró la ciencia?

El ecólogo costarricense Gerardo Ávalos estudió esta palma durante años. Su conclusión, en sus propias palabras: «mi investigación demuestra que la creencia de la palmera caminante es solo un mito». Sus estudios muestran que el árbol no se desplaza — permanece enraizado donde germinó.

  • Las raíces viejas y nuevas sí se renuevan constantemente, pero no para cambiar de sitio: sirven para mantener el equilibrio en un suelo inestable o erosionado, mientras el tronco crece en busca de un claro de luz en el dosel.
  • El cono de raíces tarda años en formarse, mientras que un claro de luz cambia mucho más rápido — la palmera, literalmente, no podría «perseguir» la luz aunque quisiera.
  • Si un árbol vecino cae y empuja el tallo, la palmera puede inclinarse y luego corregir su posición regenerando raíces — una reacción de defensa, no una decisión de mudarse.

¿Entonces por qué parece que camina?

El mito nació de una observación real, interpretada de más: a finales de los años setenta, unos investigadores describieron palmeras que, tras ser derribadas por la caída de un árbol vecino, volvían a enderezarse solas. Con el tiempo esa observación se transformó en la historia que hoy repiten los guías — más memorable que explicar biología de raíces.

¿Para qué la usan los pueblos amazónicos?

Para las comunidades kichwa de la Amazonía esta palma no es un misterio, sino un recurso cotidiano:

  • Su tronco, muy resistente, se usa como poste, viga y piso de vivienda, y sus hojas sirven para techar.
  • Las raíces espinosas se usan como ralladores de yuca, y su savia es ingrediente de venenos tradicionales para la caza.
  • El cogollo —el corazón de la palma— se come ocasionalmente.

La próxima vez que un guía diga que una palmera «camina» por la selva, ya sabes qué responder: no se mueve — pero sí es una de las soluciones más ingeniosas de la Amazonía para mantenerse en pie.

Actualizado el 10 de octubre de 2026

Fuentes

  • Avalos, G., Salazar, D. y Araya, A.L. — «Stilt root structure in Iriartea deltoidea and Socratea exorrhiza», Biotropica 37(1), 2005 — consultado 10.10.2026
  • Avalos, G. — «The function of stilt roots in the growth strategy of Socratea exorrhiza», Revista de Biología Tropical 55(3-4), 2007 — consultado 10.10.2026
  • Couvreur, T.L.P. et al. — «Palms of the South-West Cordillera Galeras, Eastern Ecuador», PALMS 54(2), 2010 (confirma la presencia de la especie en el área de Sumaco) — consultado 10.10.2026
  • Henderson, A. — Flora Neotropica Monograph 53: Arecaceae (Palmae), New York Botanical Garden, 1990 (usos tradicionales) — consultado 10.10.2026

Contenido informativo. No constituye asesoría legal ni garantiza resultados. Consulte su caso con un profesional.

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